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«Estar unido a Dios es mi proyecto de vida», era lo que decía Carlo Acutis, el joven italiano que murió a los 15 años y que fue beatificado el pasado sábado 10 de octubre. Su grandísima fe lo llevó a decir que al morir no quería ir al purgatorio sino directo al cielo y que para eso ofrecía su dolor por el papa y por la Iglesia, nos demuestra una vez más que podemos ser santos en la tierra.

Soy afortunada de tener a mi alrededor amigas muy devotas que me avisaron de la beatificación de Carlo Acutis muchos días antes de que se realizara la ceremonia. Así que pude leer sobre él, ver varios videos sobre su vida y entender por qué después de solamente haber transcurrido 14 años desde su muerte ya ha sido declarado beato.

El día que vi el video titulado “¿Quién es Carlo Acutis?” lloré y, cuando lo volví a ver con mi esposo, la emoción todavía me embargaba. Y, ¿por qué me sentía así?

Un santo de esta época

Hasta ese momento había escrito cinco posts sobre santos: Santa Mónica, San Antonio de Padua, Santa Teresita del Niño Jesús, Santa Teresa de Ávila y Santa María la Antigua, patrona de mi país. Fueron santos que vivieron entre los años 380 y 1870. Además, en el post “Creer para ver” había hecho referencia a las apariciones de la Virgen de Fátima que se dieron hace más de 100 años y donde dos de los niños fueron beatificados en 2017.

Conocer sobre la vida de cada uno de esos santos me impactó y me hizo entender que podía hacer cambios en mi vida o incorporar actos de piedad. Por ejemplo, ahora todas las noches le pido a Santa Mónica por mis dos hijos. De Santa Teresita aprendí sobre su caminito y me esfuerzo por recorrerlo lo más recto o lo más chiquito posible, procurando ver en cada acto la mano de Dios. También me di cuenta de que ellos fueron personas como nosotros, además de ser santos.  Pero todos vivieron en otra época.

Pero ahora estaba asistiendo a la beatificación de un chico nacido en el año 1991. Así que el sentimiento de gozo que experimentaba era inmenso al poder presenciar un hecho histórico: el camino de la santidad de un joven de esta época, o como lo llamó el papa Francisco, el “joven beato millennial”.

¿Quién es Carlo Acutis?

Nació en Londres en 1991, donde sus padres italianos residían por motivos de trabajo. Creció en Milán donde falleció en 2006 por una leucemia fulminante. Pidió hacer su primera comunión a los siete años, y el párroco de la iglesia, al comprobar su madurez espiritual, aceptó. Además, desde muy chico, pedía entrar a todas las iglesias para “saludar a Dios” y de adolescente daba clases de catequismo para niños.

En palabras del cardenal Agostino Vallini, que presidió la beatificación “Carlo Acutis era un joven normal, sencillo, espontáneo, simpático (basta mirar su fotografía), amaba la naturaleza y los animales, jugaba fútbol, tenía muchos amigos de su edad, se sintió atraído por los medios modernos de comunicación social, apasionado por la informática y autodidacta construyó programas para transmitir el Evangelio, comunicar valores y belleza. Tenía el don de atraer y fue percibido como un ejemplo”.

Carlo fue un amante de la naturaleza y en todo veía la mano de Dios.

Su Camino a la beatificación

Carlo anhelaba el cielo y su vida la llevó de una forma que le permitiera ganárselo. De la mesada que recibía ayudaba a los más necesitados. El día de su funeral sus padres comenzaron a entender el alcance de su entrega a los demás: asistieron muchas personas que él había ayudado en su corta vida y que ellos no conocían. 

Su madre pidió a un amigo, que la ayudara a documentar toda la información que sobre él recibía. Así comenzó su camino para convertirse en beato. Además, no hay duda de que los medios de comunicación han jugado un papel clave en promover la causa de su beatificación y que se haya concretado de forma tan rápida. Su mensaje, su forma de vida, sus acciones y un milagro pudieron documentarse y difundirse. 

La Congregación para las Causas de los Santos reconoció como milagro necesario para su beatificación la curación, considerada inexplicable por algunos expertos, ocurrida el 12 de octubre de 2013 en Campo Grande en Brasil, donde vivía un niño sudamericano nacido en 2010 con una malformación congénita del páncreas, órgano que en el niño estaba prácticamente dividido en dos. Solo una cirugía compleja y peligrosa podría haber eliminado el problema, pero la cirugía nunca se realizó porque el niño se recuperó después de una oración especial celebrada por un sacerdote en presencia de una reliquia de Carlo.

El papa Francisco señaló en un mensaje difundido en su perfil oficial de la red social Twitter que“su testimonio indica a los jóvenes de hoy que la verdadera felicidad se encuentra poniendo a Dios primero y sirviéndole en los hermanos, especialmente en los últimos”.

Si no pudieron presenciar la ceremonia de la beatificación y la posterior eucaristía, les recomiendo que lo hagan y que sea hasta el final ya que se da el recuento oficial de cómo y por qué se inicio su causa de beatificación. 

El niño sanado milagrosamente por Carlo Acutis.

La autopista al cielo

Carlo vivió una vida dedicada a Dios. La frase que pronunciaba con frecuencia y que ahora lo distingue, “La eucaristía es mi autopista para ir al cielo”, ya se ha convertido en tendencia en las redes. 

Carlo iba a misa todos los días, se confesaba con frecuencia y recibía la comunión. En cada visita a la iglesia realizaba la adoración en el santísimo y dedicó su corta vida a promover la adoración eucarística. Para esto construyó el sitio web http://www.miracolieucaristici.org/es/liste/list.html a manera de una exposición sobre los milagros eucarísticos en el mundo. El sitio incluye también una sección sobre los santos, los místicos y la eucarística. Otra sobre Nuestra señora y la eucaristía y una sobre las comuniones prodigiosas. También videos y un mapa. Al recorrer el sitio pude entender el alcance de lo que hizo, además de que es sorprendente que un chico de sólo 15 años haya creado esta joya para acercar más personas a Dios. Por eso es conocido como el “ciberapostol de la eucaristía”. Su don de ser muy hábil en la informática lo hizo crear ese sitio web que ahora queda como un legado para acercar más personas a Dios.

La semilla de la santidad

La reflexión más grande que me queda de todo lo vivido estos días al conocer de la vida de este nuevo beato de la Iglesia católica es cómo pudo en sus cortos años de vida lograr un acercamiento tan íntimo con Dios a tal punto que indicara repetidamente que su proyecto de vida era estar unido a Él.  

Carlo vivió la enfermedad que enfrentó con serenidad. Repetía: “Quiero ofrecer todos mis sufrimientos al Señor por el Papa y la Iglesia. No quiero ir al purgatorio, quiero ir directo al cielo”. 

Según lo que he podido revisar, no fueron sus padres quienes abonaron a su vocación de entrega, sino que fue su nana quien era muy devota y le inculcó desde pequeño el amor por Dios y la Virgen. Muy curioso que ella se llamara Beata.

Incluso su madre ha reconocido en entrevistas que fue Carlo quien logró su vuelta a la iglesia, porque si bien ella era católica no era practicante. Miren lo poderoso de esto. Un hijo que logra convertir a su madre y que hoy ese hijo va en camino de convertirse en santo. Comprender estos hechos me ha tenido muy conmovida, con las lágrimas a flor de piel.

Los niños son esponjas y tienen una luz que siempre los alumbra. Podemos sembrar en ellos la semilla de la santidad. Que su anhelo sea el ser unos niños buenos y santos en la tierra. No es solo llevarlos a la iglesia desde pequeños, es hablarles de Jesús y de la Virgen. Que puedan cuestionarse si quieren poner sus dones al servicio de la iglesia, así como hizo Carlo. 

Mis sobrinas nietas Isa y Vicky. Apoyé a su mamá Carla, en el proceso de lactancia materna cuando ambas nacieron.

La educación en la fe debe ser una parte fundamental de su crecimiento. Solo hay que ver la vida de Carlo y el legado que ha dejado.

Contribuyamos a que nuestros niños dejen brotar los dones que el Señor les ha dado y que le ofrezcan al mundo las capacidades únicas que Dios ha sembrado en ellos. Carlo decía “todos nacen como originales, pero muchos mueren como fotocopias”.

El papa Francisco escribió que “es verdad que el mundo digital puede ponerte ante el riesgo del ensimismamiento, del aislamiento o del placer vacío, pero no se debe olvidar que hay jóvenes que también en estos ámbitos son creativos y a veces geniales. Es lo que hacía Carlo Acutis«.

Ahora los exhorto a preguntarse:

¿Qué santito en potencia tengo a mi alrededor?

¿Cómo puedo contribuir a que las personas no se conviertan en fotocopias?

¿Eres una fotocopia o un original?

Mis sobrinos nietos Juachi y Janfe.
Al culminar la quimioterapia, en octubre de 2019, viajamos a New York donde coincidimos con nuestros sobrinos Manuel Virgilio y Marcibel, y sus hijos Juan Manuel, Diego y Maria Isabel.

En mi caso, ya mis dos hijos son adultos, y veo lejos el momento que me hagan abuela. Pero lo que si tengo  son muchos sobrinos y también  sobrinos nietos a los que adoro y que todos han sido bautizados en la fe católica. En la medida de mis posibilidades trataré de aportar en algo en su crecimiento espiritual pero sin ser intrusiva. Solo estar pendiente de captar cualquier destello o aprovechar algún momento para sembrar la semilla del amor a Dios.

Mis sobrinos nietos Alessa, Andrea, Paulina y Emmanuel.

Comments(4)

    • Paulette Fernández

    • 1 día ago

    Comparto tu sentir Tere, ese fin de semana sentí un gozo y una felicidad por un nuevo Beato para nuestra Iglesia, dejándonos su autopista y rutas para imitarle. Carlo Acutis ruega por Nosotros!

    • Marta de Bermúdez

    • 1 día ago

    Tere has retratado a la perfección lo que vivimos el 10 de octubre con la beatificación de Carlo Acutis, esperemos que Dios nos permita ver su santificación.
    Te felicito continúa sembrando la semilla del amor a Dios.

    • Julieta morris

    • 1 día ago

    Bravo Tere! Linda reseña.
    Dicho sea de paso, hoy Domingo de las Misiones, el Arobispo de Bogota habló sobre la Mision de la Familia , e invita a las los padres, tios, abuelos, etc, a evangelizar dentro de sus burbujas familiarers invitando a alguno de sus jovenes o niños a aprender a rezar el Rosari. que en sus misterios relata toda la vida pasion y resureccion del Maestro Misionero por excelencia, cJesus, quien hoy nos en su Evangelio noa promete permanece junto a nosotros hasta el fin del mundo!

    • Luis Alberto Sánchez S

    • 1 día ago

    Felicitaciones. Bendiciones y gracias por tan bella lectura. Unpasoaldia.com

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